Por disposición del Alto Mando, he asumido el Comando de la Cuarta División del Ejército Nacional. Un gran reto, una responsabilidad de enorme compromiso y una gran satisfacción para todo hombre de armas que ha llegado a esta estancia en la vida militar.
Consciente de lo que ello significa, mi propósito y la orden es muy precisa: vamos a trabajar para conseguir la paz, para ello, contamos con todo el apoyo del Gobierno Nacional y la decisión de mis superiores, el señor General Comandante General de las Fuerzas Militares y el señor General Comandante del Ejército. A nosotros, los soldados de la Cuarta División, nos corresponde colocar el corazón con toda la Fe en la causa que defendemos, la causa de Colombia, la causa de la Patria.
La patria que durante 193 años hemos defendido con el alma y que hoy más que nunca avizora señales de tranquilidad y prosperidad como bien lo ha advertido el señor Presidente de la República.
Ante la ordenanza que hace unos momentos asumí, que implica como natural obligación de soldado realizar los esfuerzos y sacrificios que sean necesario, convoco a la distinguida ciudadanía de esta emprendedora, próspera y rica región agrícola, ganadera y petrolera de Colombia, que por muchos años ha sido sometida al arbitrio de algunos malos hijos, para que cerremos filas, unamos esfuerzos y concentremos las energías necesarias en torno a cosechar los frutos frondosos de la paz que tanta falta le hacen a la patria para consolidar su prosperidad.
Sea esta ocasión la más oportuna, para saludar con afecto a las autoridades civiles, eclesiásticas y de policía, a los industriales, a los gremios de la producción, a los educadores, comunicadores sociales, a los jóvenes, a los niños y a todas las fuerzas vivas de los departamentos del Meta, Guaviare y Vaupés. Desde este momento ofrezco mi irrestricto apoyo y decidido empeño para que todas las tareas a emprender, se traduzcan en beneficios para el progreso, la estabilidad y la seguridad regional y nacional y que finalmente converjan en el objetivo común que nos ocupa.
Toda Colombia y nosotros los soldados, hemos sido testigos de los días dolorosos, de angustia y de terror vividos por esta región. Sin embargo, hoy vemos un panorama distinto, una zona más dinámica, mas alegre, estrecha en sus dificultades; una zona de la patria que ha desplegado esa capacidad innata de empuje y laboriosidad, para rendirse a la prosperidad de la nación. Todo gracias a la comunión activa de la sociedad con su Ejército y sus soldados.
Eso es lo que vamos a continuar haciendo, para a seguir uniendo el corazón y la voluntad del pueblo llanero, a la constancia y al arrojo del soldado colombiano para que definitivamente podamos disfrutar las ganancias que da la democracia a quienes trabajan unidos bajo la máxima de la FE EN LA CAUSA, frase que encierra el sentir no solo de los militares, sino también de los colombianos que creen en su país.
Consigna que le ha aportado con ejemplo vanguardista al crecimiento y desarrollo de la región con sus Unidades acantonadas a lo largo y ancho de la jurisdicción.
Vamos a seguir fortaleciendo la seguridad de la región, a través de la dinamización del Plan del Campaña 'Espada de Honor'; la estrategia de lucha que ha resuelto en gran medida la problemática de seguridad constituyéndose en un elemento vital del desmantelamiento de las estructuras terroristas.
Estrategia juiciosamente liderada y empleada acertadamente por el Comandante anterior, quien durante un año estuvo al frente de los destinos de la Unidad Operativa Mayor.
Y sea precisamente esta oportunidad para destacar el trabajo de él y de sus hombres; un trabajo comprometido y efectivo representando en desmovilizaciones, capturas, neutralizaciones en desarrollo de operaciones militares; amplias y completas actividades de acción integral significadas en jornadas de apoyo al desarrollo social de la comunidad; construcción de vías de comunicación; disminución del secuestro y la extorsión entre otras muchas tareas.
Este ha sido un significativo aporte de la Cuarta División al bienestar, el desarrollo y la seguridad de la Nación.
Trabajo que desde ya, con el compromiso de ustedes los ciudadanos; con la constancia y voluntad de lucha de todos los soldados que integran la Cuarta División, vamos a continuar, sin ninguna reserva, sin bajar guardia, con la decisión propia que nos ha distinguido y con actitud positiva para vencer, buscando todos los días acercar más la paz y la tranquilidad a los horizontes de Colombia. En esa perspectiva apuntaré con afán y dedicación todo mi vigor de soldado y de colombiano.
A los hombres y mujeres de la Cuarta División y a la ciudadanía en general, les quiero manifestar que mi Comando será de puertas abiertas, estaré atento a recibir sus inquietudes, recomendaciones y sugerencias para que todas las tareas a emprender concluyan en los resultados felices que esperamos.
A mi esposa Clara e hijos, la expresión infinita de amor y un nuevo gracias por acompañarme en esta nueva cita de la carrera de las armas. Ustedes han sido el más grande aliento y la mayor motivación en mi vida.
A Dios Divino imploro sus bendiciones para que me ilumine en todo momento y en especial en las dificultades, inspirándome para tomar las decisiones mas acertadas en esta renovada jornada profesional que hoy emprendo, y a la que, reitero consagraré la vitalidad y mis capacidades de soldado.
Mayor General FERNANDO CABRERA ARTUNDUAGA
Comandante Cuarta División